Mándalas: qué son, cómo relajarte y cómo decorar con significado

Los mándalas (pronunciado de forma esdrújula), tienen algo en común con Pokemon Go y, si nos apuras, hasta con las botas Ugg: los tres se han convertido en modas que arrastran masas de seguidores… y también oleadas de desafección.

Nosotros, para no perdernos un gran descubrimiento en potencia, somos partidarios de una postura analítica y curiosa ante cualquier fenómeno de masas como estos: nos acercamos con respeto, investigamos su origen, analizamos su impacto y apreciamos su valor.

Así, siguiendo este procedimiento ante una de las tendencias new age que más fuerte ha pegado en los últimos tiempos, hemos descubierto que los mándalas son mucho más que formas geométricas para matar el tiempo rellenando de color: suponen una terapia espiritual y un elemento decorativo para tu casa a partes iguales.

¿Qué significa mándala?

Mándala (मण्डल ) es un término sánscrito con origen en la India y que significa “círculo” o “rueda”.

Son representaciones simbólicas espirituales y rituales del macrocosmos y microcosmos, utilizadas en el budismo y el hinduismo.

Muchas religiones consideran la forma circular como un espacio sagrado, probablemente porque las formas concéntricas sugieren una idea de perfección (equidistancia con respecto a un centro).

Para los budistas, un mándala tiene función de meditación, encontrando en su creación un camino que refleja vivamente las experiencias y el sentir del momento de quien lo diseña.

El experto Claudio Domínguez afirma que, “desde el punto de vista espiritual es un centro energético de equilibrio y purificación que ayuda a transformar el entorno y la mente de quien medita en ellos”.
.


.
En este capítulo de la serie House of Cards (de Netflix; producida y protagonizada por Kevin Spacey), unos monjes tibetanos visitan la Casa Blanca y obsequian al Presidente y a la Primera Dama con la creación de un mándala de arena.

Tras varios días produciendo una obra espectacular ante sus ojos, los monjes terminan su misión y, en una ceremonia que nos recuerda la continua transformación de todo en este mundo, borran la compleja figura creada y arrojan los restos a un río.
.

Los profesionales expertos en todo tipo de reparación de averías del hogar de Reparalia te traen ideas, consejos y trucos para decorar tu casa con mandalas budistas, una vía de meditación y decoración muy original y colorista.
.

Una práctica que se mantiene desde el antiguo Egipto y China hasta nuestros días

Al igual que hacían los druidas en España, o incluso los antiguos egipcios -en cuyas pirámides se han encontrado grabados que demuestran su uso ya entonces para elevar el nivel de conciencia- cada vez más personas dibujan y colorean mándalas hoy en día como forma de introspección, para relajarse y conectar con su yo más profundo, al mismo tiempo que puede servir para decorar tu casa con este estilo tan particular.

El propósito más habitual de crear un mándala es dejar a un lado los pensamientos nocivos para centrarte en tus sentimientos y expresarlos sobre el papel, en formas y colores, que se pueden interpretar.
.

Yoga y Vida Sana nos da estas pistas sobre el significado de los colores:

  • Blanco: el color perfecto. Es iluminación, pureza, la nada, el todo por hacer.
  • Negro: se relaciona con la muerte, el misterio o la ignorancia. Lo profundo, la tristeza.
  • Gris: color de la neutralidad, la sabiduría y la renovación. Calma y espera.
  • Verde: significa naturaleza, crecimiento y esperanza, libertad, felicidad.
  • Azul: implica tranquilidad, alegría, satisfacción y paz.
  • Rojo: amor, pasión y sensualidad. Energía pura.
  • Amarillo: color del sol, de la luz y de la simpatía irradiada.
  • Naranja: energía, dinamismo, ambición, ternura, valor.
  • Rosa: aspectos femeninos e infantiles, dulzura, altruismo, paciencia.
  • Morado: amor al prójimo, idealismo y sabiduría. Contemplación.
  • Violeta: música, magia, espiritualidad, transformación, inspiración.
  • Oro: sabiduría, claridad, lucidez, vitalidad.
  • Plata: capacidades extrasensoriales, emociones fluctuantes, bienestar..

Respecto a las formas, toma nota de lo que sugieren:

  • El círculo dentro del mándala significa lejanía, extensión, pero también seguridad, lo absoluto, el verdadero yo.
  • El cuadrado representa la estabilidad y el equilibrio.
  • El triángulo se relaciona con el agua, la vitalidad y la transformación.
  • La cruz es símbolo de decisiones. Se puede identificar con los puntos cardinales, pero también como las diferentes direcciones y elecciones que debemos tomar en la vida. Implica cambios.
  • La espiral significa vitalidad y se relaciona con las energías curativas. Pero también puede representar una confusión mental que está atravesando quien dibuja.
  • El corazón es la unión, el sol, el amor y la felicidad, la plenitud.
  • La estrella simboliza la espiritualidad y la libertad, así como un gran optimismo y ganas de salir adelante.
  • Con el laberinto se busca el centro de uno mismo. Confusión, auto reflexión.
  • La mariposa, simboliza la auto renovación del alma. Transformación y muerte.
  • El pentágono representa la silueta del cuerpo humano y los símbolos de la tierra, el agua y el fuego.
  • El hexágono, es la unión de los contrarios, el equilibrio.
    .

Salud, dinero y amor…
Y cómo buscarlos cromáticamente

Puede que estés buscando fortalecer alguno de los elementos básicos en tu vida, para lo cual Yasmina, de Mi casa es Feng, nos resume a continuación qué colores emplear y dónde colocar tus obras:

  1. Si buscas la salud

Al estar asociado al elemento madera utiliza colores verdes, marrones y azul claro. Puede haber algún toque azul oscuro, incluso negro. Evita el gris, el blanco y los colores metálicos.

Para fortalecer la salud en tu hogar, coloca el mándala donde recaiga la zona de salud, en tu dormitorio o en tu cocina.

  2. Si buscas el amor

Emplea tonos rojos, rosas y anaranjados. En el mándala también puede haber colores, junto a estos, como los azules, verde o marrón. Evita el azul oscuro y el negro.

Para fortalecer y atraer el amor, colócalo donde recaiga la de amor y matrimonio en tu plano de la vivienda, en tu dormitorio… y un lugar perfecto es colocarlo como sábana o manta que tenga dibujado un mándala con los colores mencionados..

3. Si buscas el trabajo

Aplica azul oscuro y negro. Puede haber algún toque de gris o metálico, pero evita los tonos beige, amarillos y terrosos. Sitúalos donde recaiga la zona de Carrera y Profesión en tu vivienda, en la puerta principal de entrada a tu hogar.

Y ahora, ¡manos a la obra! 

por: http://blogs.20minutos.es

 

Anuncios

Aprovechar toda nuestra creatividad

Pintar mandalas permite fluir hacia “la propia autenticidad”, con al menos cuatro efectos positivos evidentes: terapia, ejercicio cerebral apreciación del arte, motricidad y diversión.


Los mandalas conectan -al mismo tiempo- los dos hemisferios del cerebro: el racional (izquierdo) y el creativo (derecho). Esa es una de las respuestas de porqué tienen tantos efectos positivos en las personas. Para comprender los alcances de esta terapia que, en principio, supone “jugar” con los colores, SextoSentido conversó con la facilitadora, Antonella Bortolotti, para tratar de llegar a una mirada más plena sobre este tipo de creaciones. 

“Una de las grandes ventajas de los mandalas es que no necesitas experiencia para pintar, ni habilidades en la pintura. Es simplemente hacerlo. La otra ventaja comprobada es que relaja, tranquiliza, mejora el pulso cardíaco, la respiración, baja la ansiedad, nos tranquilizamos y entramos como en un estado de meditación. La idea de trabajar con ellos es poder hacer un alto en el ajetreo”.
 
Dice Antonella: “Niños, trabajo, la casa, las obligaciones familiares, laborales, la vida social, todo esto trae aparejado mucho estrés, llevamos una vida demasiado ajetreada y detener la marcha de los días para relajarnos resulta muy complicado. Dejar la mente en blanco ¿es realmente posible? En blanco no sabemos, pero en colores sí! De ahí que surge este nuevo mantra mundial “pintar es el nuevo yoga”.
 
Cuando la persona está más calma y dibuja de una forma más redondeada, más amigable y cuando está más cargado, más estresado dibuja más puntiagudo y elige colores más fuertes que expresan los sentimientos que tenemos. Por eso la idea es aflojar, animarse a crear, a volcarse en una creación y después contemplar lo que se hizo, entender porqué elegí estos colores y formas y amigarse con la creación de uno mismo”, describió. “Cuando pintamos podemos llegar a conocernos a nosotros mismos”, resaltó. 
 
“Como todo en la vida, hacer mandalas supone un proceso. Generalmente las primeras veces que nos enfrentamos al papel (ella prefiere que no medien dibujos preestablecidos) nos cuesta porque lo racionalizamos tratamos de trabajar desde la razón. Yo  trato de trabajar con los mandalas intuitivos para evitar, lo más posible, racionalizar el dibujo y la pintura. Otra cosa, lo peor es intentar copiar”,  aseguró. 
 
Sobre Antonella Bortolotti
De profesión abogada, la pintura siempre fue parte de su vida, desde chica tuvo grandes maestros.
 
“Empecé pintando mandalas cuando estaba embarazada, en ese momento único en el que todo era redondo, tuve que dejar los óleos y le di una oportunidad a los mandalas. Y fue gracias a esa paz que sentí durante esos meses pintando y la llegada de mi beba, que decidí hacer un cambio en mi vida”.
 
Orígenes
Los mandalas son instrumento de meditación, (mandalas Tibetanos), que consisten en dibujar con arena de colores sobre el suelo, proceso que dura varios días, a veces semanas.
 
Una vez terminado, dejan que el viento los destruya, lo cual contribuye a trabajar el llamado karma Yoga o yoga de la acción. 
 
Por: http://www.primeraedicion.com.ar