Los mandalas no son un tema religioso

A pesar que su realización está relacionada con costumbre de oriente para conectarse con un plano espiritual, en occidente se relaciona con terapias de relajación y concentración.

Así como no hay una forma correcta  o establecida para colorear, tampoco hay una sola motivación para pintar o hacer un mandala. Aunque el término proviene del sánscrito y significa círculos, estos dibujos han sido utilizados por diferentes corrientes orientales como medio de conexión con un plano espiritual, mientras que en occidente se emplean en psiquiatría para entender las representaciones del alma y en prácticas de relajación.

Su origen se relaciona con el budismo y las técnicas a través de las cuales se busca alcanzar un estado de plena  de conciencia o iluminación, pero también ha estado fuertemente entrelazado con el sufismo, una práctica similar a la del yoga, que pretende la unión del alma y el cuerpo, y a la filosofía zen, que busca la sabiduría alejándose del conocimiento teórico o intelectual, como lo asegura el libro “Y dios hizo el color”.

La introducción a occidente de esta práctica fue hecha por el psiquiatra Carl Jung, quien la utilizó para estudiar las representaciones del alma humana y a las que denominó “figuras establecidas tradicionalmente, que no solo se pintan o se dibujar, sino que también reciben forma corporal”.

Desde allí este tipo de actividades son utilizadas para buscar espacios de tranquilidad, relajación y reflexión para aquellas personas que padecen de ansiedad, tiene un carácter nervioso, pensamientos negativos recurrentes, los niños con problemas de concentración o para quienes buscan disfrutar de una actividad recreativa y lúdica.

Pero para cada una de las corrientes su significado es diferente. Para los budistas los mandalas son diagramas cosmológicos utilizados para la meditación. Su forma no importa, mientras tenga un centro y figuras ubicadas simétricamente. Además son la representación compleja del universo, en la que se evidencian los diversos aspectos que componen las enseñanzas budista, en las que se busca llegar a la máxima iluminación.

Parte de esas enseñanzas, que hacen parte de la tradición oral de oriente son acompañadas por dibujos relacionados con la naturaleza en el libro “Y dios hizo el color”, en el que se busca compartir algunas de las enseñanzas budistas, con dibujos para colorear, sin ninguna pretensión religiosa, sino con la intención de abrir el mundo a la imaginación.

Algunos son frases, parte de la filosofía zen y otros son cuentos con múltiples interpretaciones, que según sus autoras, Viviana Puentes y Daniela Alemán, buscan “encender la propia lámpara de la sabiduría” y que como aclaran tampoco quieren atar a una corriente o religión definida.

No podemos cambiar el mundo en el que se da el sufrimiento pero si podemos cambiar el ojo que ve al mundo, dice uno de los mensajes que acompañan las 50 ilustraciones que aparecen en el libro.

Por: http://www.elespectador.com

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Mandalas, tradición milenaria que se convierte en éxito de librerías

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Los ‘círculos sagrados’ son originarios de la India, Nepal y Tíbet.
Los milenarios mandalas, representaciones simbólicas espirituales y rituales usadas en el budismo e hinduismo, son hoy también un fenómeno en las librerías gracias a obras que recogen sus hermosas figuras e invitan a pintarlos. Eso se comprobó en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México.

“Todo mandala tiene de alguna manera un propósito de energía, y hoy se utiliza incluso contra el estrés, para la salud y para la concentración”, explicó María Elena Cardoso, gerente comercial de V&R Editoras.

La palabra mandala proviene del sánscrito y podría traducirse como “círculo sagrado”, un arte milenario muy popular en la India, el Nepal y el Tíbet.

“Son un ofrecimiento dentro de lo que es la escuela hindú; es el ofrecimiento sobre favores, iluminaciones de energía. Y se hacía en la arena o con piedras”, ejemplificó Cardoso.

En los últimos seis años, explica, los mandalas se pusieron de moda en América Latina, saliendo de Argentina hacia el resto de países.

Esta tradición milenaria, dice, se entiende como un modo de relajación, y en sus volúmenes dejan estos caprichosos símbolos en blanco para que puedan ser pintados.

Entre los más buscados

Con 18 años, Sara Acosta acaba de descubrir este nueva modalidad de entretenimiento. “Ayudan a relajar, a liberar todo este estrés que tienes”, señaló la joven mientras coloreaba absorbida uno de estos pósteres, junto a dos compañeras.

Sergio Reyes, representante de las editoriales españolas Norma y Gustavo Gili, dijo que los libros para pintar de este tipo “son como los mandalas, te motivan a colorear, a tener un gusto por el arte, la pintura y los colores a través de distintos bocetos”.

El tipo de pintura que se utiliza es un tanto indiferente, muchos la prefieren a base de agua, como las acuarelas, pero otros usan lápices de colores o rotuladores.

“Hay gente que ya es profesional en esto. Es gente que compra cajas de colores muy caras, y a quienes les queda el mandala muy fino”, apuntó Cardoso.

Bajo esta perspectiva nace la nueva moda de los mandalas y libros que, tomando su esencia, buscan entretener a jóvenes y adultos con el “pinta y colorea” de toda la vida, que antes se reservaba a niños para que aprendieran a no salirse de la raya.

Por: https://www.elheraldo.co

¡A pintar!: Isabel Allende se suma a la moda de los libros para colorear para adultos

“La ninfa de porcelana” es el nombre de la última propuesta de la best seller chilena. En un anticipo exclusivo para Infobae, la autora ofrece una narración oral de la historia del inesperado encuentro entre Don Cornelio y la muñeca gigante
(Getty)
(Getty)

Cuando Carl Gustav Jung comenzó a utilizar en sus pacientes la idea de crear y colorear mandalas como mecanismo de expresión y liberación, todos se sorprendieron. “¿Cómo se le puede ocurrir semejante cosa?”, habrán pensado sus colegas. Pero para este psiquiatra suizo, convencido de su propuesta, esta técnica estaba llena de posibilidades para abstraerse de los problemas. ¡Y vaya que lo lograba!

En el mercado editorial, este concepto fue retomado con astucia y a partir de la obra de la autora escocesa Johanna Basford (Jardín encantado) surgió un boom de libros para colorear (ya no sólo para niños, ¡ahora también para adultos!) con fines terapéuticos, ayudando a, en tiempos tan convulsionados como los que vivimos actualmente, controlar la ansiedad y calmar el estrés.

Sin embargo, esta tendencia que inundó las librerías argentinas y del mundo desde hace un tiempito empezó a nutrirse de literatura, es decir que, además de los dibujos, aparecieron las buenas historias. Tanto es así que nada más y nada menos que Isabel Allende hoy se suma a esta moda aportando toda su creatividad.

Antes que todo, se podría decir que esta escritora es una exploradora. Su prosa se ha zambullido en varios géneros, sin miedo al error ni al ridículo, saliendo siempre airosa de todos esos chapuzones. Ha pasado por la literatura juvenil (Lauchas y lauchones, ratas y ratones es un ejemplo), la autobiografía (con Paula, Afrodita y La suma de los días), la novela histórica (en Inés del alma mía cuenta sobre Inés Suárez, la primera mujer española en llegar a Chile), obras de teatro (en la década del 70 hizo El embajador, La balada del medio pelo, Yo soy la Tránsito Soto y Los siete espejos) y el policial (El juego de Ripper).

Como si con todo eso no bastara, esta vez, la best seller chilena se lanza de lleno a este boom de los libros para colorear para adultos con La ninfa de porcelana. En este audio exclusivo de Infobae, la autora de La casa de los espíritus narra un fragmento del libro: la historia de Don Cornelio, un caballero de traje gris con catorce bolsillos que una vez, yendo al trabajo, se topó con una muñeca de porcelana gigante que transformó su vida para siempre. “Permaneció hipnotizado por varios minutos”, recita Allende, y luego comienzan las aventuras hilarantes y extraordinarias.

En estos días su libro aterriza en las librerías y promete algo más que trazos negros dispuestos a ser coloreados con un fin terapéutico. Promete una historia literaria bien narrada. Una de las voces más reconocidas de la literatura latinoamericana actual decidió explorar el terreno de este nuevo género. Sólo los lectores darán su veredicto. Lo cierto es que no sólo podrán calmar el estrés; también, como un plus encantador, zambullirse en un relato delicioso.

Por: http://www.infobae.com

Aprovechar toda nuestra creatividad

Pintar mandalas permite fluir hacia “la propia autenticidad”, con al menos cuatro efectos positivos evidentes: terapia, ejercicio cerebral apreciación del arte, motricidad y diversión.


Los mandalas conectan -al mismo tiempo- los dos hemisferios del cerebro: el racional (izquierdo) y el creativo (derecho). Esa es una de las respuestas de porqué tienen tantos efectos positivos en las personas. Para comprender los alcances de esta terapia que, en principio, supone “jugar” con los colores, SextoSentido conversó con la facilitadora, Antonella Bortolotti, para tratar de llegar a una mirada más plena sobre este tipo de creaciones. 

“Una de las grandes ventajas de los mandalas es que no necesitas experiencia para pintar, ni habilidades en la pintura. Es simplemente hacerlo. La otra ventaja comprobada es que relaja, tranquiliza, mejora el pulso cardíaco, la respiración, baja la ansiedad, nos tranquilizamos y entramos como en un estado de meditación. La idea de trabajar con ellos es poder hacer un alto en el ajetreo”.
 
Dice Antonella: “Niños, trabajo, la casa, las obligaciones familiares, laborales, la vida social, todo esto trae aparejado mucho estrés, llevamos una vida demasiado ajetreada y detener la marcha de los días para relajarnos resulta muy complicado. Dejar la mente en blanco ¿es realmente posible? En blanco no sabemos, pero en colores sí! De ahí que surge este nuevo mantra mundial “pintar es el nuevo yoga”.
 
Cuando la persona está más calma y dibuja de una forma más redondeada, más amigable y cuando está más cargado, más estresado dibuja más puntiagudo y elige colores más fuertes que expresan los sentimientos que tenemos. Por eso la idea es aflojar, animarse a crear, a volcarse en una creación y después contemplar lo que se hizo, entender porqué elegí estos colores y formas y amigarse con la creación de uno mismo”, describió. “Cuando pintamos podemos llegar a conocernos a nosotros mismos”, resaltó. 
 
“Como todo en la vida, hacer mandalas supone un proceso. Generalmente las primeras veces que nos enfrentamos al papel (ella prefiere que no medien dibujos preestablecidos) nos cuesta porque lo racionalizamos tratamos de trabajar desde la razón. Yo  trato de trabajar con los mandalas intuitivos para evitar, lo más posible, racionalizar el dibujo y la pintura. Otra cosa, lo peor es intentar copiar”,  aseguró. 
 
Sobre Antonella Bortolotti
De profesión abogada, la pintura siempre fue parte de su vida, desde chica tuvo grandes maestros.
 
“Empecé pintando mandalas cuando estaba embarazada, en ese momento único en el que todo era redondo, tuve que dejar los óleos y le di una oportunidad a los mandalas. Y fue gracias a esa paz que sentí durante esos meses pintando y la llegada de mi beba, que decidí hacer un cambio en mi vida”.
 
Orígenes
Los mandalas son instrumento de meditación, (mandalas Tibetanos), que consisten en dibujar con arena de colores sobre el suelo, proceso que dura varios días, a veces semanas.
 
Una vez terminado, dejan que el viento los destruya, lo cual contribuye a trabajar el llamado karma Yoga o yoga de la acción. 
 
Por: http://www.primeraedicion.com.ar
 

5 razones por las que iluminar mandalas se convertirá en tu mejor terapia

Iluminar siempre ha sido tan divertido, no dejes de hacerlo nunca

5 razones por las que iluminar mandalas se convertirá en tu mejor terapia

Desde hace algunos años comencé a iluminar mandalas y a comprar libros para iluminar ‘de adultos’ y lo escribo así, entrecomillado, porque la única diferencia es que no son de dibujos animados, aunque no tendría problema en comprarme uno de ‘Gravity Falls’.

Iluminar mandalas se ha vuelto parte de mi rutina de relajación y hoy quiero compartir con ustedes, socias de Nueva Mujer, las razones por las que llevar a cabo esta actividad es una extraordinaria terapia.

Espera, ¿qué es un mandala? Verán, se trata de formas o ‘círculos sagrados’ que se han utilizado como representaciones artísticas y religiosas en diversas culturas antiguas. Representan el todo, el equilibrio, el centro y lo divino. Son herramientas que ayudan a conectar la mente con el inconsciente.

Te ayudan a relajarte

En serio, aunque a primera vista son formas muy impotentes o complejas, comenzar a dar las primeras pinceladas de color te introducirá en un viaje, querrás que quede precioso y te concentrarás sólo en la figura que tienes frente a ti y en nada más.

Practicarás tu paciencia

Dependiendo del libro o los diseños que descargues en internet, los detalles serán increíbles y sí, debes iluminar cada espacio en blanco,. Hacerlo y no morir en el intento pondrá a prueba tu paciencia, te garantizo que después de unos cuantos mandalas será menos impaciente.

Descansarás más y mejor

Otro de los efectos de los mandalas en tu vida es que servirán para eliminar las ansías y el estrés. Si usas colores tranquilos a la hora de iluminar será más fácil que descanses y te relajes. De acuerdo a un estudio publicado por The Telegraph, aplicar las teorías básicas del color a la hora de iluminar puede ser muy beneficio.

Encontrarás mejores soluciones a tus problemas

No estoy diciendo que solucionarán tu vida, sólo que al iluminar tu mente se liberará, dejarás de darle vueltas a ciertos asuntos y, cuando menos lo esperes, la posible solución a eso que te daba vueltas en al cabeza llegará.

Aprendes a soltar

Es quizá uno de los puntos que te tomará más tiempo. No hace mucho la directora editorial de Nueva Mujer me compartió algo que a su vez alguien que está muy metido en la meditación, el yoga e iluminar mandalas le dijo. ‘Una vez que termines un mandala, rómpelo’. Esa es una forma de enseñarte a solar y aceptar que muchas cosas no son eternas. Algo en lo que te esforzaste desaparece así, sin más.

Por: http://www.nuevamujer.com

Libros de colorear para adultos: ¿la nueva terapia antiestrés?

De colorear mandalas a pintar tatuajes e, incluso, palabrotas. Hablamos con dos psicólogos acerca de las posibilidades terapéuticas de esta tendencia que va en aumento

Marina Valera @thelittlemarin Corría el año 2008 cuando dejé a mi pareja de los últimos 4 años y medio. Reconozco que sentía más vértigo por lo que venía a continuación que pena o remordimiento. Tratando de hallar una salida a tanto comecome interno, descubrí en Internet la existencia de los mandalas y de cómo colorearlos tenía efectos sumamente relajantes. Entre llanto y llanto, me imprimí unos cuantos y me dispusé a acallar a mi fuero interno a golpe de rotulador. Casi 10 años después, mi hermana es adicta, yo me he desenganchado y los libros de mandalas se venden en el Tiger.

Y aunque los mandalas fueron primero, la industria editoral se ha puesto bastante creativa con el tema: ahora puedes colorear las mejores fotografías de Kate Moss, tatuajes ‘old school’, palabrotas, portadas antiguas de Vogue y casi cualquier cosa que te puedas imaginar. Es más, si ni siquiera los pechos de Kate Moss te terminan de convencer, existe una página web, Color Me Book, que convierte tus fotos –sí, también las de tu cuenta de Instagram– en un libro para colorear. Si el inventor de este método, el discípulo de Freud, Carl Jung, levantara la cabeza, seguramente alucinaría.

Pero más allá de las modas, detrás de esta tendencia subyace una imperiosa necesidad entre la población adulta: la de desestresarse, aunque solo sea por unos instantes, haciendo una actividad que les comprometa lo mínimo indispensable. Porque llegar a casa, sacar el cuaderno de mandalas y los rotuladores Carioca es infinitamente más fácil que acudir regularmente a clases de yoga o meditación.

Vogue Belleza

@ INÉS YBARRA. REALIZACIÓN: CRISTINA MALCORRA.

Beneficios (y precauciones)

“El beneficio terapéutico de este método reside en concentrarse en el momento presente y prestar atención plena a la tarea“, desvela el psicólogo Jesús Matos, fundador de En Equilibrio Mental. Algo que, tal y como desvela, nos hace mucha falta. “En general, los adultos permanecemos la mayor parte del tiempo pensando en el pasado y en el futuro. Dejamos de lado completamente el momento presente.” Eso sí, este especialista en gestión de la tristeza y el bienestar advierte del peligro de confiar exclusivamente en él como forma de evitar emociones o pensamientos dolorosos. “Desarrollar la habilidad de prestar atención al momento presente es muy beneficioso para el proceso de regulación emocional. Pero no es suficiente. Es necesario aprender otros mecanismos para poder liberarnos completamente del estrés”, desvela.

Mandalas vs. ilustraciones

Pero, ¿es lo mismo pintar mandalas que dibujos de jardines secretos o insultos escondidos entre pétalos de flores Hawaianas? “Si los dibujos que estamos coloreando no tienen un significado emocional para nosotros, no hay por qué pensar que puede haber diferencias”, responde Matos. Para la Dra. Sandra Farrera Sabioncello, especialista en psicología clínica y miembro de Top Doctors, sí que las hay. “Los mandalas son centros energéticos de equilibrio, que nos ayudan a transformar la visión que tenemos de nuestro entorno y de nosotros mismos. Al dibujar e interpretar un mandala, entramos en contacto con nosotros mismos y, aunque colorear dibujos tenga efectos óptimos para la persona, los mandalas conectan más con nuestro interior que otros dibujos ya que poseen una estructura circular que ofrece relajación y ayuda a la meditación”, apunta la directora del Centro PsicologíaBcn.

Para quién está indicado

Ahora que hay libros para colorear hasta en la tienda del Caixa Forum –y no lo digo con acritud, el de tatuajes es precioso– es interesante saber a qué tipo de pacientes recomendarían esta actividad ambos psicólogos. “A personas con déficits atencionales, también a las que sufren de bajo estado de ánimo, ansiedad, estrés y también en casos de insomnio. Al colorear y dibujar mandalas, estas personas pueden verse beneficiadas utilizando dichas herramientas”, explica la Dra. Farrera. Jesús Matos, por su parte, recomendaría este método a todo aquel que se sienta cómodo coloreando y dentro de un paquete de técnicas para mejorar la capacidad de regulación emocional.

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© CORTESÍA DE LA EDITORIAL

El ritual (y la frecuencia)

Olvídate de colorear en el autobús de camino al trabajo, “es importante estar en un ambiente tranquilo, donde la persona pueda conectar con ella misma a través del mandala”, aconseja la doctora. Si estás pensando en poner música, apuesta por una que resulte acorde con los dibujos circulares. Jesús Matos recomienda evitar posibles distracciones y centrarse en la respiración como punto de anclaje en el presente. “Como es un proceso que realizamos durante todo el día, condicionaremos la respuesta de atender al presente cada vez que nos centremos en la respiración”, revela. ¿Algo más? “Cada vez que nos descubramos pensando en otras cosas que no tengan que ver con la actividad, es recomendable redirigir la atención al dibujo sin juzgar. Es decir, sin echarnos la bronca a nosotros mismos por no estar atentos”, apunta el psicólogo que, además, asegura que con diez minutos al día es más que suficiente para desarrollar esta habilidad en unas pocas semanas.

Colorear vs. mindfulness

“Es una forma muy útil de mejorar la capacidad para atender al momento presente, pero hay muchas otras como el mindfulness“, desvela el experto. Una alternativa a esta técnica, basada en la meditación Budista –a la que se le ha eliminado todo componente religioso–, cuyo objetivo es enseñarnos a aprender a vivir el momento presente, aceptar lo que ocurre y no juzgar si la experiencia es buena o mala.

Si tienes insomnio

“El poder terapéutico de los mandalas repercute en diferentes ámbitos personales y, dado que reduce el estrés, puede ser un buen método de ayuda para aquellos pacientes que sufren de insomnio“, explica la especialista en psicología clínica y miembro de Top Doctors. Eso sí, siempre y cuando no lo hagan justo antes de dormir: “es aconsejable no mantener actividad mental momentos antes de irse a la cama”. Si no somos capaces de conciliar el sueño a los 15 ó 20 minutos, el fundador de En Equilibrio Mental opina que puede ser un buen momento para colorear. “De esta manera cortaremos la cadena de pensamiento que en ese momento nos está activando impidiéndonos dormir”, apunta el experto. Cuando notemos las primeras respuestas fisiológicas de sueño, es recomendable volver a la cama –y si no lo conseguimos en otros 15 ó 20 minutos, repetir el proceso–. Acompañar esta actividad de ejercicio físico, evitar las siestas, levantarse siempre a la misma hora y eliminar las sustancias excitantes –cafeína, té, tabaco…–, es altamente recomendable para regular el sueño con eficacia.

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© CORTESÍA DE LA EDITORIAL

Otros usos y conclusiones

Aunque hay escasez de estudios que midan la eficacia de esta técnica –y existen otras que resultan más efectivas–, Jesús Matos sí que hace referencia a un estudio de Henderson, Rosen & Mascaro del año 2007 con pacientes con trastorno de estrés postraumático. “Los pacientes que realizaron esta actividad informaron de disminución de síntomas al mes de empezar, pero las diferencias con el grupo control no fueron significativas. Los autores señalan que esta práctica puede ayudar en pacientes que no se atreven a escribir sobre sus experiencias traumáticas como método alternativo de procesamiento simbólico del trauma“, desvela el psicólogo. La creatividad y la concentración también se verían fomentadas gracias a este ejercicio. Para la Dr. Farrera, la lista es todavía más larga: “a través de los mandalas estimulamos la atención, la concentración, la coordinación visomotora, nuestra capacidad de elegir, de expresar y, por lo tanto, potencia nuestra creatividad. Todo ello repercute en un aumento de nuestra concentración y bienestar”.

Por: http://www.vogue.es

 

Las editoriales aprovecharon el fenómeno Mandala

Los libros de mandalas le dieron un respiro a la industria editorial. En los últimos dos años estas publicaciones fueron claves para mover las registradoras de las editoriales, que no desaprovecharon esta tendencia. Este es el panorama.

Las editoriales aprovecharon el fenómeno Mandala

Andrea Agudelo es tal vez una de las best sellers de la industria editorial colombiana en la actualidad. Se trata de una paisa que encontró en los mandalas una veta de oro en materia comercial; este ha sido el fenómeno de los últimos dos años.

Esta fotógrafa es solo un ejemplo de los muchos autores que no desaprovecharon dicha tendencia mundial, que aún pega fuerte en Colombia. Hace menos de dos años, en septiembre de 2015, decidió “lanzarse al agua” con su libro Mandalas para el alma, del cual ya tiene tres versiones, prepara una cuarta y ha logrado vender más de 70.000 unidades.

Mandalas para el alma es uno de los títulos más vendidos en la Librería Nacional y en Panamericana, además de ser comercializado en el almacén Todo en Artes, de Medellín, el primer espacio comercial que le apostó a las publicaciones de Agudelo.

Hoy, Andrea, cuya primera venta grande fue de 100 unidades el día del lanzamiento del libro, tiene su propia editorial y se abre espacio en países como México, en donde ya le vendió los derechos a Planeta para comercializar allí su libro.

 

 

Esta es solo una muestra del interés que ha despertado en el mercado este tipo de publicaciones. Las hay de todos los colores, temáticas y precios. Estas representaciones simbólicas, espirituales y rituales utilizadas en el budismo y el hinduismo se pusieron de moda, y dibujar o pintar mandalas es una terapia que se está usando cada día más.

Estos libros se han vendido como una herramienta de sanación, arte, meditación, de análisis del estado emocional y hasta de control de la ansiedad. Dirigidos a pequeños y adultos, han impulsado el crecimiento de las ventas de las editoriales en los dos últimos ejercicios, aunque, según informan las propias casas productoras, este año su impacto empezó a reducirse.

Héctor Vargas, gerente comercial de Ediciones Urano, señala que desde hace cuatro años, momento a partir del cual empezaron a importar estos libros –inicialmente de Argentina y hoy de España–, los libros de mandalas ya representan 20% del total de las ventas de la empresa.

Al alza

El incremento en el volumen de ventas de este tipo de publicaciones ha sido exponencial, hasta tal punto que, por ejemplo, Panamericana colocó solo en el primer semestre del año pasado 50.000 copias, 20.000 de las cuales tienen sello propio.

Margarita Montenegro, editora de mandalas de esta editorial, indica que la compañía tiene una oferta de más de 40 títulos, que incluyen libros tanto para niños como para adultos. “Se trata de publicaciones dirigidas a todos los públicos. Unos con una estética muy trabajada en los que se conserva la forma circular de los mandalas y otros que, a través de un pequeño mensaje, invitan a la reflexión y refleja el aspecto espiritual”.

Esta editorial es la de mayor número de productos publicados y también una de las que tiene mayor oferta en libros de este tipo. Montenegro manifiesta que la cumbre de la venta de los mandalas fue en el año 2016.

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Dice que entre 2015 y 2016 se registró un gran incremento, que se ha reducido en lo corrido del presente periodo y por ello la proyección de la compañía es que en 2017 se venderá 40% de lo comercializado el año pasado.

“Desde 2012, cuando publicamos nuestro primer mandala, hasta 2016, hubo un incremento en las ventas de 300% en estos libros”, explica Montenegro. La oferta de Panamericana incluye mandalas para niños, de animales, hadas, e incluso tiene productos en los que las páginas pueden desprenderse para ser pegadas en otros sitios”, asegura.

Los representantes de las editoriales coinciden en que hay una gran competencia y pueden conseguirse mandalas que van desde $2.000 hasta por lo menos $40.000 o $50.000, lo que comienza a explicar su estancamiento.

Felipe Ossa, gerente de la Librería Nacional, dice que el pico de esta categoría se dio en 2015, aunque en 2016 se mantuvo una buena dinámica. Solo en las librerías de esta cadena hay disponibles más de 500 títulos, tanto de autores nacionales que fueron editados por firmas locales, como una amplia oferta de producto importado proveniente principalmente de España, Argentina y México.

Este empresario no es tan optimista en cuanto a lo que puede suceder en los próximos años. Si bien considera que son productos que se seguirán vendiendo, también apunta a decir que la sobreoferta es tal que la categoría se estabilizará, pues se trata de una moda que en algún momento va a pasar.

Lo cierto es que, moda o no, para Enrique González, presidente de la Cámara Colombiana del Libro, este ha sido un fenómeno que ha permitido que los colombianos se acerquen más a los libros, además de dinamizar las registradoras de las editoriales y librerías. “Estaspublicaciones les permiten a los “lectores” interactuar de otra forma con el papel y eso es importante”.

La esperanza es que la tendencia continúe y los empresarios destacan el hecho de que estos productos se hayan mantenido exentos de impuestos con la nueva reforma tributaria, pues lo que evidencia es que es un sector privilegiado que busca incrementar los niveles de lectura y educativos.

No obstante, sigue inquietando el hecho de que con la reforma tributaria se resta poder adquisitivo a los consumidores y esto puede tener algún efecto en la industria. La última medición de lecturabilidad de los colombianos indica que en el país se leen 1,9 libros por habitante; sin embargo, explica González, si se toma solamente el segmento de las personas que dicen leer, el dato se ubica en 4,2 textos por habitante.

Si bien el furor de estos libros está bajando, es claro que seguirán “poniéndole color” a una industria clave para la economía del país.

Libros para adultos

Pero si los libros de mandalas han tomado fuerza, lo cierto es que no son los únicos con buen desempeño. Las publicaciones de colorear para adultos también han venido ganando participación de mercado, pues la oferta es amplia. La mayor parte de las editoriales cuenta con una muestra importante de estos textos que brindan, en su mayoría, algún grado de complejidad para colorear y que les ayuda a los adultos a desestresarse, desconectarse de la realidad y hasta encontrar paz espiritual.

Por: http://www.dinero.com

Nueva App Movil para IOS mandalas

Relájate coloreando mandalas con Colorfy en tu iPhone o iPad

Últimamente se han puesto muy de moda las terapias de coloreado para adultos y como no podía ser de otra forma ya existen aplicaciones para iOS que ofrecen eso mismo. Hay quienes prefieren coger papel y lápices de colores y relajarse al final de un intenso día de trabajo, desconectar de la tecnología… pero también hay quien opta por opciones digitales.

Hoy te vamos a hablar de Colorfy, una aplicación disponible en la App Store que convierte tu iPhone o iPad en un libro de colorear para adultos con el que podrás relajarte estés donde estés. Y es que al ser una aplicación no necesitas llevar papel y pinturas encima para poder colorear de camino al trabajo, mientras viajas o en cualquier otro momento que se te ocurra. Además, tampoco requiere que el dispositivo iOS esté conectado a Internet.

Colorfy para iOS

Colorfy, el libro de colorear para adultos

Utilizar Colorfy es algo muy sencillo y no tendrás problema desde la primera vez que abras la aplicación. Sólo tienes que elegir el diseño que más te guste, tu color favorito y empezar a colorear mandalas, motivos florales y muchas cosas más.

A la hora de colorear no hay ninguna norma, sólo déjate llevar y crea tus propias combinaciones de colores. ¡El resultado será increíble! Además los controles que ofrece Colorfy son de lo más sencillos, sólo tienes que tocar sobre la superficie que quieres colorear para que se rellene automáticamente o si lo que quieres es hacer zoom basta con pellizcar sobre la zona.

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Una vez termines de colorear tu dibujo, Colorfy te ofrece la posibilidad de compartirlo con tus amigos o guardarlo en el Carrete del dispositivo.

Por último, decir que Colorfy cuenta con una opción Plus que requiere de una suscripción, a través de la cual disfrutarás de actualizaciones semanales con nuevas imágenes disponibles para descargar y así no aburrirte de los diseños que la aplicación incluye de manera gratuita.

Descarga Colorfy gratis en tu iPhone o iPad

La aplicación Colorfy está disponible en la App Store tanto para iPhone como para iPad de forma totalmente gratuita. Necesita iOS 7 o una versión posterior del sistema operativo y está disponible en varios idiomas, entre ellos el español.

Por: https://www.todoappleblog.com

Mandalas, dibujos que curan

Cada vez más personas colorean estos trazos, considerados sagrados, para manejar trastornos o simplemente dejar a un lado la rutina.

Colorear sin salirse de la línea parecería ser una preocupación sólo de niños. Los colores y un buen trazo sobre el papel son algunas de las formas más divertidas con las que los más pequeños pasan su tiempo. Sin embargo, desde hace un tiempo una creciente tendencia ha arrebatado del campo infantil esta actividad y se ha trasladado también a habitaciones, salas e incluso oficinas.

Valentina Escobar tiene 23 años y vive en Medellín. Es estudiante universitaria y dedica parte de su tiempo libre a colorear mandalas, una palabra que tiene sus raíces en el sánscrito y que representa un trazado circular con connotaciones sagradas, tradicionales y espirituales con base en el hinduismo y el budismo. Sin embargo, más allá de rellenar de color un espacio en blanco, esta actividad se ha utilizado como una terapia sicológica que, además, no es nueva.

Según explica Beatriz Collantes, del Centro de Investigación y Evaluación Psicológica Educativa, fue el sicólogo suizo Carl Jung quien introdujo el mandala a esta ciencia con un objetivo terapéutico, debido a que la estructura del dibujo representa al ser y su estado emocional y la acción de colorearla muestran la personalidad y la capacidad de descubrir algo que lo afecta. “En esta época de mayor estrés y fuertes responsabilidades, la representación de estas imágenes, sin duda, es de gran beneficio para equilibrar fuerzas desde dentro”, explica Collantes.

Esta terapia, dice la experta, consiste en un apoyo que, a través de la sencillez del coloreado, permite al paciente hacer introspección y conexión con su yo interno y descubrir los aspectos de su vida que no le permiten sentirse bien. Factores que pueden ser identificables de acuerdo a la forma como se colorea o los colores que se utilizan. Para Collantes, “lo especial que tiene el mandala como método terapéutico es la simpleza y economía de un coloreado en el que desde un primer momento se aprecian cambios y un efecto de apaciguamiento, calma, pacificación por parte de la persona que lo dibuja, quien empieza a entender que sus preocupaciones se pueden solucionar”.

Los más beneficiados con esta terapia son quienes buscan un espacio de tranquilidad, padecen de ansiedad, tiene un carácter nervioso, pensamientos negativos recurrentes, los niños con problemas de concentración o quienes desean disfrutar de una actividad recreativa y lúdica.

Aunque no se tienen estadísticas sobre cuántas personas utilizan esta terapia, debido a que se puede realizar sin asesoría, su popularidad ha crecido entre quienes buscan desconectarse de la rutina. Incluso, algunas editoriales han lanzado libros con gran variedad de mandalas para llenar de color.